"No esperaba luchar tanto. Bautista, Dovizioso y Barberá han rodado muy rápido, pero al final, con los neumáticos gastados he sido superior", explicaba Lorenzo. Le ocurre siempre lo mismo. Al principio le cuesta. Luego arrasa. Después de zafarse a brazo partido, y beneficiado por la lucha entre Bautista y Lorenzo, metió la directa para tocar su banda sonora: la de la victoria. Esta vez con guitarra real, aunque fuera de cartón. El todos contra todos vivido en la carrera facilitó que nunca se descolgara y le otorgó el margen necesario para que sus gomas optimizaran.
Inmerso en esa lucha estaba Héctor Barberá cuando su Aprilia se le fue de delante y dio con sus huesos en el suelo. Bandera blanca por causa mayor que despejó algo el panorama. Había podio seguro, pero todos querían la victoria. Para los manuales, una apurada de frenada espectacular de Bautista en la 'Dry Sack', por el interior, adelantando de una tacada a Dovizioso y Lorenzo.