Los debutantes lo pasan mal
Jules Cluzel parecía que le había cogido el gustillo a eso de acabar por los suelos, lo hizo veinte veces, pero no ha sido el único bayeta destacado del Mundial 2006. Marco Simoncelli, uno de sus rivales en 250, se ha caído a lo largo de la temporada 17 veces y Mike di Meglio, una quincena en 125cc.

Pero quienes parecen haberlo pasado peor han sido los debutantes en MotoGP. Hacerse con el control de una de estas poderosas máquinas no es tarea fácil, como pueden avalar Casey Stoner y Randy de Puniet, que se cayeron catorce veces cada uno de ellos. Una cruda realidad que también sufrió Dani Pedrosa (sobre estas líneas en pleno revolcón), que aún siendo el mejor rookie del año acabó sobre el asfalto ocho veces. La excepción a esta regla se llama Chris Vermeulen (aunque contaba ya con una amplia experiencia con las potentes motos de Superbikes), capaz de reducir su dígito de accidentes a tres.

Y que la veteranía es un grado lo confirma Loris Capirossi, que tan sólo se vio involucrado con su Ducati en la caída múltiple del GP de Cataluña.

Las pequeñas son las peores
La posibilidad de hacerse más daño algo debe influir (además de la cantidad de inscritos en cada categoría), porque el número de accidentes durante 2006 ha terminado en orden inverso a la cilindrada de las motos: cuanto menos cilindradas, más caídas. Así, en 125cc el número total ascendió a 351, de las cuales 126 se produjeron durante la competición. En el dos y medio la cifra se reduce significativamente, al quedarse en 235 (92 de ellas en la propia carrera), mientras que en MotoGP el número es de 98, con la mitad justa en entrenamientos y la otra tras las salidas. Es decir, los pilotos del octavo de litro han sufrido más del triple de los incidentes que sus compañeros de la categoría grande... cosas de la vida (supongo)...

Le Mans ha sido la cruz
Si hay pilotos con mayor tendencia a las caídas, también hay circuitos que se revelan más proclives a que se produzcan. Tan lamentable privilegio corresponde este año a Le Mans, donde durante el fin de semana del GP de Francia se cayeron 64 pilotos; le siguen el catalán de Montmeló (56) y el chino de Shanghai (51). En el otro extremo, destacar las sólo dos caídas en Laguna Seca, aunque recordando que en Estados Unidos sólo se disputó MotoGP.

Guerra de compañeros
No fue una caída de consecuencias físicas graves para sus protagonistas, pero sí de gran trascendencia para el campeonato de MotoGP. En la quinta vuelta del GP de Portugal en Estoril, Dani Pedrosa arrolló a su compañero Nicky Hayden, el líder del campeonato. Un incidente que dejaba al estadounidense en una precaria situación en su pugna con Valentino Rossi y que provocó una enorme tensión en el box del equipo oficial Repsol Honda.

Pésimo inicio de Rossi
Rossi ya debió pensar tras la primera carrera del año, en Jerez, que la temporada 2006 se le podía complicar más de la cuenta (como así fue finalmente). Justo después de la arrancada, al final de recta, Toni Elías no pudo controlar su Honda y arrolló al piloto italiano de Yamaha, que acabó por los suelos. Valentino se levantó, pudo reemprender la marcha y cruzó la meta en decimocuarta posición.